Los alimentos fermentados son los probióticos que cuidan del intestino. De ahí la importancia de incluirlos en la alimentación, por todos los beneficios que aportan sobre la salud intestinal. ¿Quieres saber cuáles son este tipo de productos y cuáles son sus principales propiedades? ¡Sigue leyendo! Y si quieres especializarte en este ámbito te sugerimos nuestro Máster en Biotecnología Alimentaria. Con esta titulación adquirirás un mayor conocimiento sobre este y otros temas relacionados con los procesos de elaboración en la industria alimentaria.

¿Qué son los alimentos fermentados y cuáles son sus beneficios?

Los alimentos fermentados son aquellos que favorecen la digestión por el aporte de microorganismos que benefician el funcionamiento intestinal. Asimismo, nos aportan una buena suma de propiedades que, sin duda, favorecen los procesos digestivos.

  • Son alimentos nutritivos, saludables y fáciles de digerir.
  • Tienen un alto aporte en vitaminas del grupo B y K2. Esta última es una de las más características en este tipo de productos, la cual es clave para fortalecer los huesos y el corazón.
  • Estimulan la modulación del sistema inmunitario reforzando la microbiota para prevenir la transmisión de diferentes enfermedades.
  • Gracias a la diversidad bacteriana que aportan, refuerzan las defensas y potencian la inmunidad.

5 alimentos para cuidar la salud intestinal

¿Sabes cuáles son los mejores alimentos para mejorar la salud digestiva? Apunta estos productos e incorpóralos en tu alimentación porque son óptimos para combatir y prevenir diferentes patologías.

Chucrut

Es un alimento fermentado que se origina a raíz de la fermentación del repollo o de la col blanca. Su consumo reestablece el pH intestinal y favorece la absorción de nutrientes en el proceso digestivo. Su sabor es un tanto ácido, con una textura crujiente y puede utilizarse para complementar distintos platos para incrementar el consumo de vitaminas K y C.

Kombucha

¿Has pronbado la kombucha? Su consumo se ha hecho muy popular en los últimos tiempos. Es una bebida elaborada mediante la fermentación de té dulce con levaduras y bacterias. Entre sus propiedades destaca su alto contenido en enzimas digestivas y vitaminas del grupo B.

Lácteos

Siempre se ha dicho que el yogur es un gran probiótico. Su consumo contribuye a prevenir la incidencia de infecciones y, además, ayuda a regular la función intestinal, evitando el estreñimiento o la diarrea.

Otra opción de lácteos que no podía faltar en esta lista es el kéfir. Este producto, fermentado con hongos y bacterias, es rico en probióticos, levaduras, proteínas y lípidos que mejoran los procesos digestivos.

Miso

¿Sabías que el miso es un alimento considerado como curativo en China y Japón? Y es que, su alto aporte en vitaminas y minerales, proteínas y lípidos lo convierten en uno de los alimentos fermentados más saludables. Tanto es así que, a través de las enzimas que contiene, puede contribuir a recuperar la flora intestinal cuando esta ha sido dañada por determinados alimentos procesados y químicos.

Esta pasta con semillas de soja, cereales y sal marina, obtenida tras un largo proceso de fermentación, es un producto muy sabroso que se utiliza para preparar sopas y caldos calientes o para condimentar otras comidas.

Tempeh

De origen indonesio, el tempeh es un alimento rico en vitaminas, proteínas y fibra gracias a su proceso de fermentación. Se elabora a base de soja fermentada natural y suele estar emplearse en las dietas vegetarianas y vegetarianas para reemplazar la carne.