La esterilización en gatos es una de las decisiones más importantes a tomar si tenemos esta mascota. Esterilizar significa extraer los órganos reproductivos. Esta es una operación que en el caso de las hembras se denomina «esterilización» y que, en los machos, se conoce como «castración».

En el post de hoy te contamos cuándo es conveniente esterilizar un gato o gata, cuáles son las ventajas de hacerlo y los cuidados que se deben tener tras la intervención. Y, si te apasionan los animales y quieres atender su salud, echa un vistazo a la titulación de Auxiliar de Veterinaria y fórmate como profesional.

¿Cuándo debo esterilizar a mi gato?

Según los expertos, se recomienda esterilizar un gato o gata entre los cuatro y seis meses, cuando ya ha empezado a desarrollarse sexualmente. En esta etapa son comunes los maullidos intensos en las gatas y el marcaje de orina en los machos como acto territorial.

No obstante, la esterilización se aconseja en cualquier periodo de edad. Por tanto, si has adoptado un gato, también puedes esterilizarlo aunque sea más mayor y haya vivido su etapa de pubertad.

Las ventajas de la esterilización en gatos

La esterilización en gatos tiene múltiples beneficios. Aquí te damos unas cuantas razones por las cuales es importante esterilizar un gato o gata:

  • Las gatas tienen varios episodios de celo al año y, por tanto, esterilizarlas evita camadas no deseadas y, en consecuencia, se reduce el abandono de animales domésticos.
  • En los gatos se reduce su comportamiento agresivo y su marcaje territorial mediante la orina.
  • En las gatas se acaba con los maullidos intensos e intermitentes.
  • Se eliminan los embarazos psicológicos.
  • Mejora su calidad de vida.
  • La esterilización previene, tanto en gatos como en gatas, las infecciones urinarias y los tumores de próstata, testículos, útero y de mama.

Cuidados post esterilización

Una vez terminada la intervención, el gato vuelve a casa ese mismo día. Durante las primeras horas estará más dormido por los efectos de la anestesia, pero en pocos días recuperará toda su vitalidad. Por el tipo de operación, las hembras tardan un poco más en hacerlo que los machos.

Lo más importante es administrarle la medicación prescrita y controlar que no se lama la herida para favorecer la cicatrización. En cuanto a su alimentación, los gatos esterilizados necesitan un pienso adecuado que ayude a controlar su peso y la sensibilidad del tracto urinario. La comida que elijamos deberá ser nutritiva pero que no aporte más calorías de las necesarias.